Cuidados de Enfermería a Pacientes con Catéter Hickman

Cada vez es mayor el uso de catéteres venosos centrales, por lo que es necesario su conocimiento y manejo, ya que la enfermería juega un papel importante en su implantación y en los cuidados posteriores.

1. INTRODUCCIÓN:
Cada vez es mayor el uso de catéteres venosos centrales, por lo que es necesario su conocimiento y manejo, ya que la enfermería juega un papel importante en su implantación y en los cuidados posteriores.
 
Los profesionales de enfermería de Atención Primaria son un pilar básico para proporcionar cuidados de buena calidad y evitar complicaciones del elevado número de pacientes que son enviados a su domicilio portando un catéter venoso central.
 
2. ¿QUÉ ES UN CATÉTER HICKMAN?:
Se trata de un catéter venoso central externo de larga duración que consiste en un tubo largo flexible de silicona radiopaca que puede tener una, dos o tres luces.

 
Su implantación requiere procedimiento médico-quirúrgico en Quirófano o Unidad de Radiología Intervencionista. Es insertado mediante técnica tunelizada subcutánea, es decir, parte del catéter se sitúa entre la vena canalizada y la salida subcutánea; y el resto de éste será visible sobre el punto de inserción.
 
Preferentemente es de implantación torácica (vena cava superior, yugular interna y externa, subclavia o axilar); aunque si existe agotamiento vascular, la zona de inserción podría ser abdominal y femoral (vena cava inferior).
 
Al ser un catéter siliconado, va a poder estar implantado durante un largo periodo de tiempo (de 6 meses a 1 año); teóricamente con menos incidencia de complicaciones trombóticas y de lesiones en la íntima por la vasocompatibilidad de la silicona.
 
El criterio para su retirada se deberá al fin del tratamiento o por problemas que no puedan ser solucionados.
 
3. DESCRIPCIÓN DEL DISPOSITIVO:
El catéter Hickman consta de:
a) Catéter propiamente dicho: de silicona y radiopaco. Su calibre oscila entre 3-12,5. El grosor, dependerá del uso que se va hacer, tendiéndose a usar lúmenes menores, ya que a mayor grosor más posibilidades de complicaciones, tanto infecciosas como trombóticas por daño de la íntima.
 
b) Manguito de Dacron: ubicado a 1 cm del punto de salida del catéter en la piel. Sus funciones son:
– Fijar el catéter al tejido subcutáneo, disminuyendo así el riesgo de extracción accidental.
– Actuar de barrera antibacteriana.
 
c) Manguito antimicrobiano (opcional): crea una segunda barrera física difundiendo un agente antimicrobiano durante 4-6 semanas, tiempo suficiente para que el catéter quede fijado en el tejido subcutáneo.
 
d) Clamps y vainas de protección.
 
e) Conexiones Luer (hembra) de distintos colores para identificar cada luz. Tienen la misma terminación vascular.
– Conexión de color rojo: es la de mayor calibre. Se utiliza para la extracción de sangre y la infusión de hemoderivados.
– Conexión de color blanco y azul: son de menor calibre. Se recomienda su utilización indistintamente; a menos que el paciente requiera alimentación parenteral, en cuyo caso se utilizará una luz exclusivamente para ello mientras tanto.
 
4. INDICACIONES:
En general, está indicado en pacientes que requieren un acceso vascular seguro y por tiempo prolongado. 
– Pacientes con enfermedades hematológicas que precisan perfusión de fármacos o hemoderivados.
– Trasplantes de médula ósea.
– Administración repetida y a largo plazo de quimioterapia.
– Nutrición parenteral durante largos periodos.
– Pacientes que requieren hemodiálisis o plasmaféresis.
– Terapias sistémicas antimicrobianas prolongadas.
– Patologías que requieran perfundir con rapidez grandes volúmenes.
– Extracciones sanguíneas.
 
5. CONTRAINDICACIONES:
Las contraindicaciones de la implantación son:
– Fiebre de origen desconocido.
– Curso o sospecha de infección.
– Bacteriemia o septicemia.
– Radioterapia previa en la zona elegida para la colocación.
– Reacción alérgica conocida a los materiales.
– Anatomía no adecuada del paciente.
 
6. VENTAJAS:
– Comodidad para el paciente.
– Facilita la aplicación de tratamientos.
– Vía de acceso venoso rápida y segura.
– Vía de gran flujo con pocas complicaciones.
– Administración de fármacos agresivos con menor riesgo.
– Preserva las vías periféricas al evitar venopunciones traumáticas y complicaciones en estas venas.
 
7. INCONVENIENTES:
– Requiere autocuidado permanente.
– El índice de infecciones es mayor que en otro tipo de catéteres.
– Es necesaria heparinizacion.
– Su implantación requiere técnica quirúrgica.
– Precisa adiestramiento específico para su manejo.
– Puede producir un deterioro de la imagen personal.
 
8. OBJETIVOS:
– Cubrir las necesidades presentes y futuras de perfusión-extracción.
– Mantener la permeabilidad de la vía central.
– Prevenir la infección mediante técnica aséptica.
– Mejorar el confort del paciente y realizar la higiene de la zona.
 
9. CUIDADOS DE ENFERMERÍA:
Una vez implantado el catéter, el personal de enfermería es el encargado de realizar las siguientes actuaciones:
 
9.1. CUIDADOS DEL PUNTO DE INSERCIÓN:
Existen dos pautas de cuidados dependiendo del tiempo transcurrido desde la implantación del catéter:
a) Catéter de reciente implantación:
– Cura estéril diaria durante los primeros 10-15 días.
– No retirar los puntos de sutura, se perderán solos.
– Comprobar la correcta implantación (Dacron por debajo del tejido subcutáneo).
– Toma de constantes.
– Vigilar sangrado del apósito o presencia de hematomas.
– Administrar analgesia si es necesario.
– Vigilar signos de infección (fiebre, tumefacción, dolor).– Evitar posibles tirones del catéter.
 
b) Catéter con más de diez días de implantación:
– Cura aséptica cada 48 horas, preferiblemente después de la ducha.
 
Material necesario para la cura:
Guantes estériles.      
Paño estéril.               
Antiséptico según protocolo.
Esparadrapo.
Tapones.
Gasas estériles.
Suero fisiológico.      
 
Procedimiento:
  1. Lavado de manos y colocación de guantes.
  2. Preparación de material estéril.
  3. Retirada de apósito.
  4. Colocación de guantes estériles.
  5. Colocación de campo estéril en la zona a curar.
  6. Limpieza de la zona con suero fisiológico mediante movimientos circulares desde la zona de inserción hacia la parte distal.
  7. Secado de la zona.
  8. Aplicar antiséptico sobre la zona de la misma forma que la limpieza.
  9. Colocar apósito estéril, el transparente permite visualizar el punto de inserción.
10. Enrollar los tapones por separado con gasa estéril y esparadrapo.
11. Educar al paciente y a su familia en los cuidados del catéter.
12. Registrar la intervención y posibles complicaciones en la hoja de enfermería.
 
9.2. CUIDADOS DEL CATÉTER, LAS LUCES Y LAS CONEXIONES:
Utilizar material estéril y extremar las medidas de asepsia en toda manipulación del catéter.
Heparinizar aquellas luces del catéter que no se estén utilizando.
En las diferentes técnicas a realizar, emplear jeringas de 10 ó 20 ml, evitando generar excesiva presión.
Cuando sea necesario desconectar el catéter procuraremos siempre hacerlo por debajo de la altura del corazón y con las pinzas de clampado siempre cerradas, evitando que se produzca así un embolismo aéreo.
Cambiar las conexiones y los equipos de perfusión cada 72 horas.
Cambiar los tapones de cada luz cada 72 h y en cada desconexión. Retirar las llaves de tres vías cuando no sean necesarias.
Lavar el sistema con suero salino entre distintas medicaciones (para evitar precipitados). Utilizar una jeringa para cada luz.
Evitar la infusión de soluciones por gravedad. Utilizar bombas de infusión.
Registrar los procedimientos realizados en la historia de enfermería.
 
9.3. SELLADO CON HEPARINA:
La heparinización es una técnica que consiste en la inyección, por cada luz del catéter, de 3 ml de Fibrilin® (60 U.I. de heparina sódica). Su objetivo es evitar que la sangre se coagule dentro del catéter, y mantenerlo permeable para su uso.
 
Se procederá a heparinizar las luces del catéter después de cada uso, o semanalmente si el catéter no está en uso.

Material necesario
:
Gasas estériles.
Guantes estériles.
Antiséptico.
Dos jeringas con 10 cc de suero salino. 
Un vial de heparina sódica para cada luz.
Dos tapones antirreflujo.
 
Procedimiento:       
1. Lavado de manos y colocación de guantes.
2. Empapar unas gasas con antiséptico y frotar el tapón de cada una de las vías.
3. Desclampar la llave e introducir la jeringa cargada con 10 ml de suero salino y lavar el sistema.
4. Clampar la llave.
5. Conectar la jeringa cargada con 3 ml de heparina sódica y desclampar la llave.
6. Introducir la heparina y clampar la llave al finalizar manteniendo presión positiva sobre el émbolo para prevenir el reflujo.
7. Hacer lo mismo por la otra luz.
8. Registrar la heparinización en la hoja de enfermería.
 
9.4. TRANSFUSIÓN DE HEMODERIVADOS:
Se debe emplear la luz de color rojo.
Lavar con 10 ml de suero fisiológico.
Proceder a la infusión de los hemoderivados correspondientes.
Una vez finalizada la transfusión, se debe volver a lavar con 10 ml de suero fisiológico.
Heparinizar la luz del catéter.
 
9.5. EXTRACCIÓN DE SANGRE:
Debe realizarse mediante técnica estéril.
 
Material necesario:
Guantes y gasas estériles.
Dos jeringas de 10 cc.
Conexión Vacutainer® u otra jeringa para extraer la sangre necesaria.
Heparina sódica.
 
Procedimiento:
1. Lavado de manos y desinfección. Uso de guantes.
2. Utilizar la luz del catéter con la conexión de color rojo.
3. Si se está infundiendo líquidos por alguna de las luces, se debe parar dicha infusión durante la extracción.
4. Lavar con 10 ml la luz roja. Desclampar y extraer de 5 a 10 ml de sangre.
5. Clampar la luz del catéter y retirar la jeringa con la sangre a desechar.
6. Conectar jeringa, desclampar la luz y extraer la cantidad de sangre necesaria.
7. Clampar de nuevo la luz y retirar la jeringa.
8. Desclampar, lavar con 10 ml de suero fisiológico y heparinizar si no se está utilizando esa luz o conectarlo a un sistema de infusión.
9. Registrar la intervención en la hoja de enfermería.
 
10. COMPLICACIONES/RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS:
 
COMPLICACIÓN
SIGNOS Y
SÍNTOMAS
POSIBLES CAUSAS
ACTUACIÓN – RECOMENDACIÓN
Obstrucción
Se puede infundir, pero no extraer sangre.
La punta del catéter está situada contra la pared del vaso.
Cambiar de posición al paciente y aumentar la presión torácica haciendo que tosa repetidamente, respire profundamente o haga fuerza con el abdomen (maniobra de Valsalva).
– Dificultad para aspirar sangre y/o irrigar el catéter.
 
– Resistencia al aspirar y/o empujar el émbolo de la jeringa.
 
– No es posible infundir líquidos ni extraer sangre.
Un coágulo ha ocluido la punta del catéter.
– Intentar irrigar con SSF y aspirar sin forzar.
– Considerar la desobstrucción con Urokinasa bajo prescripción facultativa.
– Evitar la infusión de soluciones por gravedad. Utilizar bombas de infusión.
– Lavar el sistema con SSF entre distintas medicaciones.
– Heparinizar el catéter después de cada uso cuando no se vaya a utilizar, y periódicamente cada 7 días.
Precipitación de fármacos en el catéter.
– Tener en cuenta la compatibilidad de los fármacos a infundir.
– Lavar siempre el sistema con SSF entre distintas medicaciones.
– No mezclar la alimentación parenteral con otros medicamentos y utilizar una sola luz para su infusión.
Hematoma del túnel subcutáneo
Presencia de dolor, inflamación en algún punto del recorrido del túnel subcutáneo en el postoperatorio.
Estado hematológico del paciente precario e inserción traumática.
– Aplicación de frío local.
 
– Curas frecuentes si se observa exudado (puede infectarse el túnel).
Infección
– Signos inflamatorios.
– Tiritona e hipotensión tras irrigar el catéter.
– Fiebre persistente y escalofríos.
– Hemocultivo extraído del catéter positivo.
Falta de asepsia en la manipulación del catéter.
 
Intolerancia al catéter.
– Si se sospecha infección, avisar al médico.
– Puede ser necesaria la retirada del sistema.
– Uso de técnica aséptica en toda manipulación del catéter y la zona de inserción: lavado de manos y correcta aplicación de técnica estéril.
– Cambio de sistemas de infusión, tapones y llaves de 3 vías cada 72 horas.
Desplazamiento del catéter
– Anillo de dacrón visible.
– Dolor en el cuello.
Dacrón colocado fuera del tejido subcutáneo por técnica quirúrgica inadecuada.
– Inmovilizar y sujetar el catéter por el exterior con un apósito transparente
– Comprobar la colocación del catéter con Rx de tórax.
– Si existiera desplazamiento, avisar al médico.
Rotura del catéter
Rotura visible del mismo.
Fatiga del catéter por continuas obstrucciones.
 
Excesiva presión en la limpieza.
– Reparación o retirada del sistema.
– Mantenimiento adecuado de la permeabilidad del catéter.
– No utilizar jeringas de volumen inferior a 10 ml.
– No tratar de solucionar una obstrucción ejerciendo una alta presión con el émbolo de la jeringa.
Embolismo aéreo
– Insuficiencia respiratoria.
– Taquicardia.
– Alteración del estado mental.
Entrada de aire en el catéter.
 
– Clampar inmediatamente las luces del catéter.
– Colocar al paciente sobre el lado izquierdo con los pies elevados, administrar oxígeno y avisar al médico.
– Asegurar bien todas las conexiones.
– Clampar las luces siempre que sea necesario desconectar.
– Desconectar siempre el catéter por debajo de la altura del corazón.
 
11. BIBLIOGRAFÍA:
1. Carrero Caball. ero MC. Implantación control y cuidado de los accesos vasculares. España. Asociación de Equipos de Terapia Intravenosa-ETI. 2005. [en línea]. Acceso 20 de abril 2.013. Disponible en: http://www.asociaciondeenfermeriaeti.com/pdfs/manual_completo.pdf
2. Carrero Caballero MC. Accesos vasculares: Implantación y cuidados enfermeros. Madrid. Difusión Avances de Enfermería (DAE). 2002.
 

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Autores: David Manuel Serrano Barona, Nº Colegiado 5695, Sonia Sánchez-Izquierdo Castellanos, Nº Colegiado 5697.

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