Canalización de catéter epicutáneo en neonato

Disponer de un acceso venoso de calidad en prematuros es fundamental para su cuidado. Dado que los catéteres venosos periféricos son limitados en cuanto a tiempo y a tratamientos, lo ideal es contar con una vía central. Hace años, la canalización venosa central más utilizada era la umbilical, pero ésta ha ido siendo sustituida por la canalización percutánea a través de una vena periférica, desplazando el catéter hasta una posición central.

RESUMEN
Es una técnica invasiva realizada por el personal de enfermería en unidades de cuidados intensivos  neonatales y pediátricos, consistente en canalizar una vía central a través de un acceso periférico mediante un catéter tipo silástico, respetando las condiciones de asepsia y esterilidad.
 
INTRODUCCIÓN
En niños nacidos pretérmino y cuyo estado fisiológico y de salud esté comprometido, es de vital importancia obtener un acceso venoso de calidad. La vía de elección principal es la canalización umbilical, que será retirada días después siendo, tras ésta,  la elección de un catéter epicutáneo la opción más empleada por su fácil colocación y menor número de complicaciones, para la administración de líquidos intravenosos (alimentación parenteral) durante largos períodos de tiempo así como de fármacos, sustancias vasoactivas, monitorización hemodinámica y en algunos casos, la realización de extracciones de sangre.
 
OBJETIVOS
Obtener una vía venosa que nos permita mantener tratamientos intravenosos prolongados, administrar todo tipo de fármacos y soluciones hiperosmolares e irritantantes.
Evitar las múltiples punciones que serían necesarias en caso de mantener vías periféricas, cuya vida media es corta debido a las características del prematuro y al prolongado período de tiempo que mantienen el tratamiento i.v
 
INDICACIONES
·         Rn gran prematuro.
·         Tratamiento parenteral prolongado.
·         Cirugía (enterocolitis necrotizante, atresia de esófago, CV)
·         Tratamiento con drogas vasoactivas.
·         Si no se ha podido canalizar vía umbilical o al retirar ésta. 
 
 CONTRAINDICACIONES 
·         Flebitis o trombosis de la vena a canalizar.
·         Quemaduras
·         Alteraciones articulares en la zona a canalizar, ya que imposibilitaría la progresión del catéter. 
 
MATERIAL Y MÉTODO
·         Recursos Humanos
          D.U.E. encargado de la canalización
          D.U.E. que participará ayudando al que está canalizando
 
·         Recursos Materiales
          Mesa auxiliar para montar el campo estéril
          Material estéril : batas, mascarillas, guantes, gasas, paño de campo, paño fenestrado
          Kit de canalización (comercializado, v. fig. 1) compuesto de: aguja tipo palomilla de 19G, catéter de 30 cm. de largo y 0’3 mm. de luz y con marcas cada 5 cm. que nos indican los centímetros a introducir.
 
 
          Cinta métrica estéril
          Pinzas de disección sin dientes estériles
          Jeringas de 2 cc.
          Llaves de 3 pasos
          Antiséptico (clorhexidina alcohólica 0’5%)
          Fuente de luz (lámpara)
          Fijaciones (apósito transparente, puntos adhesivos)
          Suero heparinizado 1ui/ml heparina 1%
 
TECNICA 
·         El personal encargado de la canalización debe tener experiencia en este tipo de técnicas.
·         Una vez visualizado el vaso que se va a abordar, el cual debe presentar un adecuado calibre y estar lo más cercano posible a la AD, pasamos a realizar el lavado de manos adecuado, nos ponemos la ropa estéril y montamos el campo.
·         De elección son las venas de miembros superiores (cefálica, basílica), pero también las de miembros inferiores (safena…), epicraneales, axilares e incluso yugular externa.
·         El niño debe estar en todo momento adecuadamente monitorizado.
·         Purgamos el catéter y la palomilla con suero heparinizado, comprobando que está permeable y no tiene fugas, poros o desperfectos (v. fig. 2)
 
 
·         Ponemos el paño fenestrado en el niño dejando fuera el miembro donde se encuentra la vena a puncionar.
·         Limpiamos bien la zona con el antiséptico en círculos concéntricos desde el centro (que será la zona de punción).
·         Con la cinta métrica que nos suministra el kit medimos desde la zona que vamos a puncionar hasta la zona en que se encuentra AD (zona linea media esternal ) que nos dirá los cm de catéter que debemos introducir.
·         Puncionamos con la aguja tipo palomilla y una vez que refluye sangre, lo que nos indica que estamos en la vena, procederemos a introducir por la luz de la aguja el catéter con unas pinzas estériles (v. fig. 3 y 4)
 
 
 
·         Si puncionamos en miembros superiores debemos mantener la cabeza del niño girada hacia el lado que estamos puncionando.
·         El catéter debe progresar sin problemas, si no, sería recomendado masajear la zona para ayudar a su progresión, introducir suero heparinizado o movilizar la articulación de que se trate para facilitar el paso del obstáculo por parte del catéter. No forzar su paso para evitar lesiones.
·         Valoraremos el monitor cardiaco por si se produjeran arritmias.
·         Una vez llegados al punto que habíamos medido, retirar la palomilla (según el kit comercializado se retira de distinta forma) pasaremos a fijar el catéter de manera provisional hasta su comprobación radiológica. (v. fig. 5).
 

 
·         Tras rx puede ser posible tener que extraer algunos cm, pero no será posible introducir.
·         Anotaremos en la grafica de evolución de enfermería la fecha, tipo de catéter y cm. Introducidos.
 
PRECAUCIONES
          El manejo debe ser de forma estéril ya que aunque de acceso periférico es en realidad una vía central
          Las conexiones se protegen con un paño estéril y se deben evitar desconexiones del catéter en las manipulaciones, pues aumenta el riesgo de infección
          Vigilar que el recorrido del catéter no esté indurado lo que nos indicará flebitis, motivo de retirada de éste
          Vigilar eritemas de la zona, que el catéter permanezca funcional
          Vigilar la correcta fijación y que el catéter no esté acodado, siendo siempre visible la zona de inserción del catéter en la piel
          Cambiar los sistemas de perfusión cada 24 horas heparinizando todas las perfusiones a infundir para mantener permeabilidad del catéter (1ui/ml)
          Curar el punto de inserción del catéter según protocolo de la unidad (cada72 horas, cada 7 días…)
          No se recomienda su uso para transfusión de hemoderivados ni para extracción analítica
          En caso de que cedan las circunstancias que indicaron su canalización, fiebre o sepsis del neonato, obstrucción o mal funcionamiento se retirará
 
DISCUSIÓN
Disponer de un acceso venoso de calidad en prematuros es fundamental para su cuidado. Dado que los catéteres venosos periféricos son limitados en cuanto a tiempo y a tratamientos, lo ideal es contar con una vía central.
Hace años, la canalización venosa central más utilizada era la umbilical, pero ésta ha ido siendo sustituida por la canalización percutánea a través de una vena periférica, desplazando el catéter hasta una posición central.
Actualmente, puede decirse que es la forma de canalización central más empleada en UCIN
 
CONCLUSIONES
Es una técnica sencilla de realizar y que aporta máximos beneficios al niño, permitiendo mantener la mayor parte de los accesos venosos intactos para su posterior utilización y disminuyendo así el estrés al que se encuentra sometido.
 

 
BIBLIOGRAFÍA
          Masia Gomez, Ana. Canalización de catéteres epicutaneos. Unidad de cuidados intensivos pediátricos HGU Gregorio Marañón.
          Crespo, C. Cuidados de Enfermería en Neonatología. Editorial Síntesis ISBN 84-7738-768-0. Cap 367 vías de perfusión en el Neonato.
          Perez Lafuente, E. Protocolo canalización catéter epicutáneo en neonato. CIN Hospital La Fe Valencia.
          Protocolo vías centrales de acceso periférico en prematuros y recién nacidos enfermos. Hospital universitario 12 de Octubre.
          Carrero Caballero, Mª Carmen. Accesos vasculares, Implantación y cuidados enfermeros. DAE S.L.(Difusión avances de Enfermería). 2002.

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Autores: Ángel Salcedo Madridejos; Patricia Muñoz Menino; Maria Rosa Marco Baos. Enfermeros. Unidad de Cuidados Infantiles HGUCR.

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